Que no cunda el pánico, pero nuestro planeta está condenado. Sólo es cuestión de tiempo. Alrededor de 6.000 millones de años a partir de ahora, la Tierra probablemente se evaporará cuando el Sol moribundo se convierta en un gigante rojo y se trague nuestro planeta.
Pero la Tierra es sólo un planeta más del sistema solar, el Sol es sólo una de los cientos de millones de estrellas de la galaxia y hay cientos de miles de millones de galaxias en el universo observable.
¿Qué nos depara el futuro? ¿Cómo terminará el universo?
La ciencia no sabe cómo sucederá.
Ni siquiera estamos seguros de si el universo acabará en un firme y definido final, o si simplemente desaparecerá poco a poco.
La muerte térmica
Nuestros primeros datos sobre el fin del universo provienen de la termodinámica, es decir, el estudio del calor.
Esta ciencia advierte: "la muerte térmica se acerca".
A pesar del nombre, la muerte térmica del universo no es un infierno ardiente. Se trata, en cambio, de la desaparición de todas las diferencias térmicas.
Puede que esto no suene muy aterrador, pero la muerte térmica es mucho peor que ser convertido en cenizas.
Una vez que el universo alcance la muerte térmica, todo quedará limitado a la misma temperatura y no habrá más vida.
Todas las estrellas morirán, casi toda la materia se descompondrá, y sólo quedará una amalgama de partículas y radiación.
Incluso la energía de esa "masa" desaparecerá con el tiempo, debido a la expansión del universo.
Al final, el universo se congelará, terminando frío, muerto y vacío, lo que se conoce como el "Big Freeze": la Gran Congelación.